¡Bienvenidos!



En este blog escribo todas las frases que van pasando por mi vida e irá creciendo día a día. Frases de canciones, frases de libros, de películas, de filósofos... Espero que os guste si llegáis a pasar por aquí; ¡y si es así comentad! (Si comentáis con frases que creéis que faltan en algún tag me encargaré de publicarlas)

lunes, 15 de septiembre de 2014

Fragmento del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

Narciso - Caravaggio
"El hombre no debiera ver su propio rostro. Eso es lo más terrible. La Naturaleza le ha dado el poder de no verlo, así como el de no poder mirar en sus propios ojos. Sólo en las aguas de ríos y lagos el hombre podía observar su rostro y la postura que debía adoptar era, en consecuencia, simbólica. Se tenía que inclinar, agacharse, para cometer la ignominia de verse. El inventor del espejo envenenó el alma humana".

Extracto del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

viernes, 22 de agosto de 2014

Fragmento del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

"La cascada

Fotografía de Elena Kalis
Cualquier cría sabe que la muñeca no es real, pero la trata como real hasta llorarla e incluso se enfada cuando se rompe. El arte del niño es el de irrealizar. ¡Bendita esa edad equivocada de la vida, cuando se niega el amor al no haber todavía sexo, cuando se niega la realidad por un juego, tomando por reales cosas que no lo son! Que yo me vuelva niño y así me quede para siempre, sin que me importen el valor que los hombres dan a las cosas ni las relaciones que los hombres establecen entre ellas. Cuando era pequeño, ponía muchas veces los soldados de plomo con las piernas hacia arriba... ¿Existe algún argumento, con forma lógica de convencerme que me demuestre que los soldados reales no debieran andar cabeza abajo? El niño no da más valor al oro que al vidrio y en verdad ¿acaso el oro vale más? El niño encuentra oscuramente absurdas las pasiones, las rabias, los recelos que ve estampados en el gesto de los adultos, pero ¿acaso no son vanos y absurdos todos nuestros recelos y todos nuestros odios y todos nuestros amores? ¡Oh divina y absurda intuición infantil! ¡Visión verdadera de las cosas que nosotros vestimos de convencionalismos en toda su desnudez, y nos abrumamos por nuestras ideas de mirarlas directamente! ¿Será Dios un niño grande? ¿No parece el Universo entero un juego, una travesura de un niño inquieto? Tan irreal [...], tan [...] Os lancé, riendo, esta idea al aire y ved cómo al verla distante de mí, de repente, veo lo horrorosa que es (quién sabe si no encerrará la verdad). Y cae y se rompe a mis pies con un polvo de horror y astillas de misterio. Despierto para saber que existo... Un gran e incierto hastío gorgotea equivocadamente frío en el oído, por las cascadas, colmenar abajo, allá en el fondo estúpido del jardín". 


Extracto del libro "Libro del desasosiego" de Fernando Pessoa.

Fragmento del libro "La mujer justa" de Sándor Márai.

Chrystal Chan
"¿Dices que en el amor ni se debe ni se puede «saber cómo comportarse»? Te equivocas, querida. Yo también pasé mucho tiempo pensando eso y gritaba al cielo la misma respuesta, la misma acusación. El amor existe o no existe. ¿Qué más hay que saber? ¿En qué se convierte el sentimiento humano cuando detrás de él se esconden la intención y la conciencia? ¿Sabes?, cuando uno se va haciendo viejo se da cuenta de que todo es diferente de lo que pensaba: hay que ser mañoso en todo, hay que aprenderlo todo, incluso a amar. Sí, no sacudas la cabeza, no sonrías. Somos humanos y todo lo que nos ocurre en la vida pasa por el filtro de la razón. Y a través de la razón se hacen soportables o insoportables nuestros sentimientos y nuestras pasiones. No basta con amar". 

Extracto del libro "La mujer justa" de Sándor Márai.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Fragmento del libro "La escala de los mapas" de Belén Gopegui.


Oleg Tchoubakov
"¿Ven esa bici sin frenos que corre por el camino de arena cuesta abajo? ¿Ven al caballero que la conduce pávido, con las manos en los oídos, los pies en aspa y el tronco tremolando sobre el sillín? Si se aproximan un poco distinguirán mis rasgos. Y les confieso que aquella noche, cuando caminaba del brazo de Brezo, no hacía otra cosa que cerciorarme de que los frenos no iban a funcionar".  

Extracto del libro "La escala de los mapas" de Belén Gopegui.

Fragmento del libro "El hombre que mira" de Alberto Moravia.


David Dalla Venecia
"—Quisiera que no confundieses la literatura con la vida. A lo mejor has creído que me gustan las niñas porque me gusta un poema donde se habla de una mujer que hace el amor con una chiquilla, pero te equivocas. Lo que me gusta no son las niñas, sino el poema.
Pascasie me dedica una larga mirada de soslayo, y comenta:
—A lo mejor, el novelista ese quiso acostarse con la niña sólo para informarse y poder escribir luego.
—No, al contrario. Escribió para librarse de esta experiencia".


Extacto del lbiro "El hombre que mira" de Alberto Moravia.

Fragmento del libro "Los Vagabundos del Dharma" de Jack Kerouac.

Euan Macleod



"—¿Qué coño haces en el bosque? 
—Bueno, voy allí a estudiar.
 —¿No eres ya algo mayor para ser estudiante? 
—Bueno, a veces sólo voy allí a echar un sueñecito. 
Pero yo les veía andar por el campo el día entero buscando algo que hacer para que sus mujeres creyeran que eran unos hombres muy ocupados y que trabajaban duro, y no me podían engañar. Sabía que en secreto lo que querían era ir a dormir al bosque, o simplemente sentarse sin hacer nada, como hacía yo sin que me diera vergüenza. Nunca me molestaron. ¿Cómo iba a contarles que mi sabiduría era el conocimiento de que la sustancia de mis huesos y de los suyos y de los huesos de los muertos en la tierra, que la lluvia por la noche es la sustancia común individual, perdurablemente tranquila y bendita? Que lo creyeran o no tampoco me importaba. Una noche con mi impermeable, sentado bajo un fuerte chaparrón, compuse una cancioncilla para acompañar el sonido de la lluvia en mi capucha de goma: —Las gotas de lluvia son éxtasis, las gotas de lluvia no son diferentes que el éxtasis, ni el éxtasis es diferente que las gotas de lluvia, sí, el éxtasis es las gotas de lluvia. ¡Sigue lloviendo, oh, nube! Así que cómo podía importarme lo que los viejos masticadores de tabaco de la tienda del cruce dijeran sobre mi mortal excentricidad; todos nos convertimos en lo mismo en la sepultura, además. Hasta me emborraché un poco con uno de esos viejos en una ocasión y anduvimos en coche por las carreteras de la zona y de hecho le expliqué cómo me sentaba en aquellos bosques a meditar y él lo entendió de verdad y dijo que le gustaría hacer la prueba si tuviera tiempo o consiguiera reunir el suficiente valor, y había algo de lúgubre envidia en su voz. Todo el mundo lo sabe todo".

Extracto del libro "Los Vagabundos del Dharma" de Jack Kerouac.

Fragmento del libro "Aire de Dylan" de Enrique Vila-Matas

Gianluca Gambino

"Uno nunca sabe quién es. Son los demás los que le dicen a uno quién y qué es. Te explican tantas veces quién eres y de formas tan distintas, que al final uno acaba por no saber en absoluto quién es. Todos dicen de ti algo diferente. Incluso uno mismo está siempre cambiando de opiniones. Si a eso añadimos que uno se esfuerza por sorprender a los otros siendo varias personas al mismo tiempo, lo que en verdad acaba sucediendo es que terminamos no teniendo ni la menor noción de quién somos o podríamos haber sido".

 Extracto del libro "Aire de Dylan" de Enrique Vila-Matas.

Fragmento del libro "Así habló Zaratustra" de Friedrich Nietzsche

Oleg Shupyliak
"Yo os enseño el superhombre. El hombre es algo que debe ser superado. ¿Qué habéis hecho para
superarlo? Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de sí mismos: ¿y queréis ser vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal más bien que superar al hombre? ¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa. Habéis recorrido el camino que lleva desde el gusano hasta el hombre, y muchas cosas en vosotros continúan siendo gusano. En otro tiempo fuisteis monos, y también ahora es el hombre más mono que cualquier mono".


Extracto del libro "Así habló Zaratustra" de Friedrich Nietzsche.

Fragmento del libro "Crimen y castigo" de Fyodor Dostoyevski.

"Christina´s World" by Andrew Wyeth
 "No, no son originales  prosiguió el joven, levantando más aún la voz . ¿Y qué creen ustedes: que yo les detesto porque dicen esos absurdos? Pues no: me gusta que se equivoquen. En esto radica la superioridad del hombre sobre los demás organismos. Así llega uno a la verdad. Yo soy un hombre, y lo soy precisamente porque me equivoco. Nadie llega a una verdad sin haberse equivocado catorce veces, o ciento catorce, y esto es, acaso, un honor para el género humano. Pero no sabemos ser originales ni siquiera para equivocarnos. Un error original acaso valga más que una verdad insignificante. La verdad siempre se encuentra; en cambio, la vida puede enterrarse para siempre. Tenemos abundantes ejemplos de ello. ¿Qué hacemos nosotros en la actualidad? Todos, todos sin excepción, nos hallamos, en lo que concierne a la ciencia, la cultura, el pensamiento, la invención, el ideal, los deseos, el liberalismo, la razón, la experiencia y todo lo demás, en una clase preparatoria del instituto, y nos contentamos con vivir con el espíritu ajeno... ¿Tengo razón o no la tengo? Díganme: ¿tengo razón?"


Extracto del libro "Crimen y castigo" de Fyodor Dostoyevski.

Fragmento del libro "Mañana en la batalla piensa en mí" de Javier Marías.

René Groebli -The Eye of Love
"Hay cosas que uno debe saber de inmediato para no andar por el mundo ni un solo minuto en una creencia tan equivocada que el mundo es otro por ellas. No es admisible pensar que todo sigue como estaba cuando todo está ya alterado o ha dado un vuelco, y es verdad que el periodo durante el que se permaneció en el error se nos hace luego insoportable. Qué tonto fui, pensamos, y en realidad eso no debería dolemos tanto. Vivir en el engaño o ser engañado es fácil, y aún más, es nuestra condición natural: nadie está libre de ello y nadie es tonto por ello, no deberíamos oponernos mucho ni debería amargarnos. Sin embargo nos parece intolerable, cuando por fin sabemos. Lo que nos cuesta, lo malo, es que el tiempo en el que creímos lo que no era queda convertido en algo extraño, flotante o ficticio, en una especie de encantamiento o sueño que debe ser suprimido de nuestro recuerdo; de repente es como si ese periodo no lo hubiéramos vivido del todo, ¿verdad?, como si tuviéramos que volver a contarnos la historia o a releer un libro, y entonces pensamos que nos habríamos comportado de distinta manera o habríamos empleado de otro modo ese tiempo que pasa a pertenecer al limbo. Eso puede desesperarnos. Y además ese tiempo a veces no se queda en el limbo, sino en el infierno".


Extracto del libro "Mañana en la batalla piensa en mí" de Javier Marías.